I didn’t grow up in the US, and as an immigrant, I’ve had to learn not only the language but also the culture of this country. I’ve lived here for over a decade now, and every day continues to be a learning experience. There are times that when talking to my wife (she’s a white American and we communicate in English) I hear words, places, and adjectives that I’ve never heard before or that I realize I didn’t understand the full meaning of. A few days ago we starting talking about the definition of “white trash” and I found that we disagreed about its meaning, so I will like to ask you: what is your definition of “white trash”?
Con este tuit anunciaba publicamente algo que ya venía pensando desde hace unos días. La verdad es que mis compañeros de Engadget ya sabían que yo tenía planes de vender el iPad, y lo había dicho desde antes de recibir el aparato.
Compré el iPad por dos razones fundamentales: 1. Por curiosidad y 2. Para analizar para Engadget (sí, Apple nunca nos envía dispositivos de prueba!!).
Ahora que he acabado el análisis, y se me acabó la curiosidad, llegué a la realidad: el iPad no me sirve para lo que necesito.
Si bien es cierto, y tal como lo dije en el análisis, este tablet es un dispositivo impresionante, a mi no me sirve. Para hacer la mayoría de cosas tengo mi computadora (es decir, más de cinco computadoras en mi casa), y para responder a un email rápido, y ver unos poco videos, tengo mi teléfono. El iPad me parece un dispositivo ideal para gente que no necesita de velocidad y versatilidad, es decir, para gente, como mi madre, necesita revisar su email y realizar alguna consulta pequeña por internet (además de leer libros y aprovechar de las otras tantas aplicaciones).
Ahora a lo práctico, vendo mi iPad sólo si puedo conseguir al menos lo que pagué por ella (528.94 dólares), y claro, muchos tendrán preguntas, e intentaré responder aquí:
Pero no puedes venderla al mismo precio, ya es usada:
Sí, es usada. La usé una semana. Si deseas comprar un iPad nuevo por el mismo precio, hazlo.
¿Qué características tiene?
Este es el iPad de 16GB
¿Me lo vendes con algo adicional? ¿Algún accesorio? ¿Alguna aplicación de iTunes?
No.
En realidad, la vendería con Need for Speed y algunas otras aplicaciones que he comprado, pero para eso requiere ser activada con mi cuenta, y no la enviaré con mi activación.
¿Quién paga los gastos de envio?
Tú. Si quieres este iPad tú debes pagar por los gastos de envio y desaduanización.
¿Desaduanización? ¿Me cobrarán por la importación?
Depende del país, pero sí, lo más probable es que tengas que pagar impuestos de importación
¿Tiene algún defecto tu iPad? ¿Por eso la vendes?
No, ninguno en absoluto. Ni siquiera he visto los problemas reportados con el WiFi. Eso sí, tiene unos pequeños rayados en la parte posterior, que son inevitables, pero la pantalla (y todo lo demás) está en perfecto estado.
¿Si compro el iPad me darás trabajo en Engadget?
Absolutamente NO.
Y si nadie te ofrece ese dinero ¿qué vas a hacer?
Pues me quedo con el iPad
Condiciones:
- Soy libre de escoger a quien yo quiera entre la gente que pida comprarla.
- Se la enviaré al mejor postor, después de recibir el dinero Pero ¿cómo sé que no me robarás?
Seamos sinceros, soy una persona pública, pero si no confias en mi honestidad mejor no hagas una oferta.
- Para darme tu oferta puedes enviarme un email (si sabes mi email), me puedes contactar por medio de Twitter (si no te sigo, me puedes mandar un tuit y te seguiré para que me mandes un DM), o te puedes comunicar conmigo por medio de Facebook.
Hace menos de 48 horas que regresé de un maratónico viaje a la ciudad de Quito, y aunque todavía sufro los estragos de un “algo” que se me afectó, la alegría sigue en mi cuerpo.
El viernes pasado (hoy es martes) viajé a Ecuador debido a la invitación de los muchachos del Iguana Valley para dar una desconferencia en el BarCamp Quito 2010. El viaje desde un principio se veía complicado, en especial porque tuve poco tiempo para planificar y tenía que regresar a casa la noche del domingo, y eso me dejaba un poco más de un día en Quito.
En la noche del viernes me empecé a sentir mal, un virus, la altura, la comida, o lo que sea me había jugado una mala pasada. De todas maneras, eso no importaba, tenía que asistir al BarCamp, razón de mi viaje. El sábado me levante a eso de las 6:30AM, puse unos últimos toques a la presentación de Power Point y salí a la Universidad Católica de Quito, sede del evento.
El recibimiento por parte de los organizadores fue muy caluroso, y según tengo entendido, la pequeña charla que ofrecí fue del gusto de los presentes. En las afueras me bombardearon con preguntas, y como sabía que no tendría tiempo para todos quienes mostraron interés en mi persona y mi trabajo en Engadget, repartí algunas tarjetas con mi dirección de email (los emails ya han empezado a llegar).
Pasé unas horas más en el BarCamp, a pesar de que ese “algo” que me venía molestando desde el día anterior se hacía sentir con más fuerza. Asistí a varias desconferencias, con el agrado de ver a gente apasionada por la tecnología dirigiéndose a un grupo de personas como ellos… como nosotros… como yo.
En la noche tuve la oportunidad de pasar unos momentos más con los muchachos del Iguana Valley, hacer un pequeño brindis, comer unos bocaditos, y tal como llegué, salir a gran velocidad, preparando el viaje de regreso a casa.
Tal como suena la experiencia podría ser considerada una locura, y tal como expreso mis sentimientos, la volvería a hacer sin pensarlo. Ya había dado mi palabra de ayudar con lo que se pueda cuando me reuní con las mismas personas a cargo de esta reunión, en septiembre del 2009, y el viaje al BarCamp era la menos que podía hacer.
Me lleno de alegría de ver ecuatorianos tan dedicados a la tecnología, que pretenden compartir lo que saben con todos quienes les rodean. Los líderes que organizaron el BarCamp son quienes llevarán a Ecuador adelante, a pesar de las distracciones que traigan los políticos de paso y sus ignorantes decisiones. Cuando empecé con Engadget lo que pretendía era traer la tecnología a mi gente, a los hispanoparlantes. Ahora veo reflejado mi deseo inicial en las caras de estos geeks ecuatorianos.
Varios nombres me vienen a la cabeza: Raúl, Diego, Iván, Marco, Adrían, etc, etc, etc. Tanta gente que es imposible nombrar a todos, y quienes sin afán de lucro han decidido organizarse por un bien mayor.
No me queda más que agradecer a los organizadores, y también a los asistentes al evento. Al hablar de los asistentes recuerdo con cariño a ese divertido grupo que viajó desde Guayaquil para colaborar con sus hermanos tecnólogos quiteños.
He estado presente en grandes conferencias como el SCALE de California, el WPC de Microsoft, y ferias como el gran CES en Las Vegas, y puedo decir sin temor a equivocarme que el BarCamp Quito no tiene nada que envidiar a ninguna de ellas. La diferencia de tamaño es evidente, no hace falta decirlo, pero es inversamente proporcional al compromiso de los responsables que se las arreglaron para ofrecer un ambiente de amistad que permitió el libre intercambio de conocimiento.
¡Felicitaciones TechdayUIO e Iguana Valley por tan exitoso BarCamp Quito 2010!… y nuevamente, ¡gracias por la invitación!
Hace menos de 48 horas que regresé de un maratónico viaje a la ciudad de Quito, y aunque todavía sufro los estragos de un “algo” que se me afectó, la alegría sigue en mi cuerpo.
El viernes pasado (hoy es martes) viajé a Ecuador debido a la invitación de los muchachos del Iguana Valley para dar una desconferencia en el BarCamp Quito 2010. El viaje desde un principio se veía complicado, en especial porque tuve poco tiempo para planificar y tenía que regresar a casa la noche del domingo, y eso me dejaba un poco más de un día en Quito.
En la noche del viernes me empecé a sentir mal, un virus, la altura, la comida, o lo que sea me había jugado una mala pasada. De todas maneras, eso no importaba, tenía que asistir al BarCamp, razón de mi viaje. El sábado me levante a eso de las 6:30AM, puse unos últimos toques a la presentación de Power Point y salí a la Universidad Católica de Quito, sede del evento.
El recibimiento por parte de los organizadores fue muy caluroso, y según tengo entendido, la pequeña charla que ofrecí fue del gusto de los presentes. En las afueras me bombardearon con preguntas, y como sabía que no tendría tiempo para todos quienes mostraron interés en mi persona y mi trabajo en Engadget, repartí algunas tarjetas con mi dirección de email (los emails ya han empezado a llegar).
Pasé unas horas más en el BarCamp, a pesar de que ese “algo” que me venía molestando desde el día anterior se hacía sentir con más fuerza. Asistí a varias desconferencias, con el agrado de ver a gente apasionada por la tecnología dirigiéndose a un grupo de personas como ellos… como nosotros… como yo.
En la noche tuve la oportunidad de pasar unos momentos más con los muchachos del Iguana Valley, hacer un pequeño brindis, comer unos bocaditos, y tal como llegué, salir a gran velocidad, preparando el viaje de regreso a casa.
Tal como suena la experiencia podría ser considerada una locura, y tal como expreso mis sentimientos, la volvería a hacer sin pensarlo. Ya había dado mi palabra de ayudar con lo que se pueda cuando me reuní con las mismas personas a cargo de esta reunión, en septiembre del 2009, y el viaje al BarCamp era la menos que podía hacer.
Me lleno de alegría de ver ecuatorianos tan dedicados a la tecnología, que pretenden compartir lo que saben con todos quienes les rodean. Los líderes que organizaron el BarCamp son quienes llevarán a Ecuador adelante, a pesar de las distracciones que traigan los políticos de paso y sus ignorantes decisiones. Cuando empecé con Engadget lo que pretendía era traer la tecnología a mi gente, a los hispanoparlantes. Ahora veo reflejado mi deseo inicial en las caras de estos geeks ecuatorianos.
Varios nombres me vienen a la cabeza: Raúl, Diego, Iván, Marco, Adrían, etc, etc, etc. Tanta gente que es imposible nombrar a todos, y quienes sin afán de lucro han decidido organizarse por un bien mayor.
No me queda más que agradecer a los organizadores, y también a los asistentes al evento. Al hablar de los asistentes recuerdo con cariño a ese divertido grupo que viajó desde Guayaquil para colaborar con sus hermanos tecnólogos quiteños.
He estado presente en grandes conferencias como el SCALE de California, el WPC de Microsoft, y ferias como el gran CES en Las Vegas, y puedo decir sin temor a equivocarme que el BarCamp Quito no tiene nada que envidiar a ninguna de ellas. La diferencia de tamaño es evidente, no hace falta decirlo, pero es inversamente proporcional al compromiso de los responsables que se las arreglaron para ofrecer un ambiente de amistad que permitió el libre intercambio de conocimiento.
¡Felicitaciones TechdayUIO e Iguana Valley por tan exitoso BarCamp Quito 2010!… y nuevamente, con todo mi corazón, ¡gracias por la invitación!
No me canso de leer sobre los problemas en los que se ha metido Amazon por eliminar los libros Animal Farm y 1984 de los Kindles de algunos usuarios. Si no sabes del caso, lee este artículo en Engadget.
El caso es que la decisión seguramente fue tomada por un gerente no muy importante, y sin pensarlo mucho. Ahora el gigante de las ventas por internet tiene que avergonzar a su CEO con disculpas públicas presentadas en los principales medios de información del mundo.
Me parece muy bien que la empresa se disculpe, pero todos debemos aprender de esto. Cuando existe poca o mala comunicación en las empresas, decisiones tomadas sin mucho cálculo pueden afectar a todos. Por eso me gusta dialogar sobre todo con mis superiores y subalternos, para estar seguro que mis decisiones nunca causarán un daño que afecte a toda la empresa. En especial cuando uno tiene que ejecutar acciones que tienen que ver con el público en general, es importante “medir dos veces y cortar una sola”.
Explicar lo que ha sucedido con la economía de los Estados Unidos es complicadísimo. La cantidad de dinero, personas e instuticiones afectadas es prácticamente “todos”.
Este video de Jonathan Jarvis ayuda a entender el problema, y lo peor es que es aún más complicado que el video, pero en fin, al menos es un inicio.